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Fotos del Festival
Entrga de Premios

Entrga de Premios y ceremonia de Clausura de Festival
Patio de Castillo
Otras actividades

Como en ediciones precedentes, abrirán su inscripción los talleres de percusión y danza, actividades imprescindibles para entender y asimilar uno de los elementos más arraigados y distintivos de África: el ritmo. Este año se desarrollarán en el paseo de la Alameda, del jueves 27 al sábado 29, entre las 12.00 y las 17.00 horas.
Fiesta de Clausura - Cáfe del Mar Beach
Crónica del Festival Jueves 27.5.

- Foto: Eduardo Giménez
Dos largometrajes de ficción, dos cortos y un documental a concurso se han vito hoy, en la última jornada con proyección de películas que compiten por algunos de los premios que se entregan mañana viernes en el Festival de Cine Africano de Tarifa. Mucho valor simbólico tiene Imani (La fe), pues es el primer largometraje de ficción que se produce en Uganda. Está coproducida por Alemania y dirigida por Caroline Kamya, ugandesa con experiencia en televisión y en la realización de cortometrajes y documentales. Éste es su primer largo de ficción. La película cuenta un día cualquiera en Kampala y narra la vida de tres personas normales con problemas poco habituales. Mary, que trabaja en la casa de una mujer de la alta sociedad, deberá encontrar el dinero necesario para comprar a la policía y liberar a su hermana. Olweny es un ex niño soldado de 12 años que deja el centro de rehabilitación para volver al pueblo de sus padres, destruido por la guerra. Armstrong, un bailarín de breakdance, debe montar un espectáculo para esa misma noche.
El otro largo a concurso ha sido Sherezade, cuéntame un cuento. Es una película egipcia del director Yousry Nasrallah. Habla de un matrimonio de periodistas, ella de la televisión y él de un periódico. Él es ambicioso y su mujer, con sus investigaciones, puede perjudicarlo en su carrera política al servicio del partido en el gobierno. Real como la vida misma.
Tan real como lo que nos ha enseñado Los condenados del mar, el único documental a concurso visto hoy, obra del marroquí Jawad Rhalib. Habla de los pescadores que se amontonan en tiendas de campañas en las playas de la saharaui Dajla, la antigua Villacisneros española, hoy ocupada por Marruecos. El documental retrata la miseria de los pescadores marroquíes frente a la flota congeladora de otros países desarrollados que, mar adentro, se llevan lo mejor del banco pesquero saharaui.
De pescadores trata también Los chicos del abismo, uno de los cortos a concurso visto hoy. Es una película sudafricana dirigida por Jan-Hendrik Beetge. En el barrio más pobre de una comunidad de pescadores en la costa de Sudáfrica, la pesca ilegal se hace cada vez más peligrosa. Un buceador experto quiere alejar a su hermano de esa vida peligrosa, pero no va a ser fácil.
El otro corto también es sudafricano. Se titula Si tú supieras y está dirigido por Lev David y Clare Cassidy. Las desavenencias de una pareja que marcha a diferente ritmo. Cuando él piensa pedirle la mano en público, ella había previsto cortar.
Valiente y con una carga crítica muy profunda contra el mundo de las ongs que se dedican a la cooperación internacional es Disfruta la pobreza, película holandesa fuera de concurso. Su director, Renzo Martens, ha viajado a través del Congo con la cámara al hombro, y ha hurgado en los entresijos de la industria de la lucha contra la pobreza en este país después de la guerra civil. Y llega a la conclusión de que la pobreza está hecha para durar y que los pobres aprovechan finalmente poco de la lucha contra ella.
Muy interesantes son las películas del francés René Vautier vistas hoy en la sección dedicada a los 50 años de las independencias africanas. A los 20 años en los Aurès es una película de 1972 que traza la evolución de un grupo de pacifistas bretones que son enrolados en el ejército, enviados a Argelia y convertidos en máquinas de matar. África 50, realizada en 1950, es la primera película anticolonialista francesa. Era un encargo para mostrar la misión didáctica realizada en las colonias francesas de África Occidental. Una vez allí, Vautier, que tenía solo 21 años, decidió rodar la realidad: la falta de profesores y médicos; los crímenes cometidos por el ejército francés; la instrumentalización de los pueblos colonizados, etc? La película estuvo prohibida más de 40 años y René Vautier fue encarcelado durante varios meses.
Y esto ha sido todo por hoy y casi por este año. Mañana conoceremos qué películas resultan premiadas. Será en la gala prevista para las 21.30 en el patio de la alcazaba de Tarifa. Para calentar los motores hoy han empezado los talleres de danza y percusión que cada año organiza el festival. También han llegado los productores a los que mañana mostrarán sus guiones seis cineastas africanos que buscan financiación para convertirlos en películas. Y Tarifa empieza a llenarse de cinéfilos y visitantes ávidos de la belleza de sus paisajes y rincones. Buen fin de semana con mucho cine. Africano, a ser posible.
Crónica del Festival Míercoles 26.5.

Dos largometrajes de ficción, dos documentales y tres cortometrajes se han visto hoy en la quinta jornada de competición del Festival de Cine Africano de Tarifa. Otras doce fuera de concurso han completado la oferta del día en un festival que enfila la recta final, satisfecho por la calidad del cine visto y por la respuesta del público, en afluencia y participación.
Muy diferentes en temática y estilo han sido los dos largometrajes proyectados. Secretos, dirigido por el tunecino Raja Amari, habla del deseo femenino, de la lucha entre la represión y el ansia de libertad. Aicha, Radia y su madre viven escondidas en el ala reservado a los criados en una casa deshabitada. El precario equilibrio de su vida cotidiana empeora cuando una joven pareja se muda a la parte superior de la casa. Empieza entonces una extraña cohabitación entre la pareja y las tres mujeres, que prefieren no revelar su presencia a los inesperados vecinos.
Desde el silencio está dirigida por el keniata Wanuri Kahiu y en ella se habla de cómo marcan las vidas de las personas sucesos trágicos como un ataque terrorista. En este caso el ataque contra la Embajada de Estados Unidos ocurrido en Nairobi, capital de Kenia, en agosto de 1998. De este mismo director es el cortometraje que se ha visto antes en La Ranita. Se titula Pumzi y en apariencia nada tiene que ver con la historia del largo. Habla de un mundo futuro en el que la naturaleza se ha extinguido y los hombres viven encerrados en comunidades bajo tierra.
Asunto espinoso en el mundo actual es el que se aborda en En mis genes, documental a concurso realizado en Kenia por la directora Lupita Nyong?o. Habla del racismo en África, pero un racismo de otra clase. La protagonista es Agnes, una mujer albina de Kenia, que lo vive a diario por su color blanco. Desde que nació, ha aguantado los prejuicios que rodean a los albinos. Otras ocho personas cuentan en la película la discriminación que sufren por una simple anomalía genética.
El otro documental a concurso proyectado hoy es Vecinos, del egipcio Tahani Rached. Muestra la vida en Garden City, antigua zona residencial que lindaba con el centro de El Cairo y donde vivían líderes políticos internacionales. Hoy son mansiones abandonadas, tiendas o azoteas donde vive una familia al completo.
Una mujer es la protagonista del segundo corto del día en competición. Se trata de Fatma, de la marroquí Samia Charkioui. Fatma es vieja y coja. Lleva toda la vida trabajando como mujer de la limpieza en una mansión del palmeral de Marrakech. Su jefe, el monsieur Jacques, vuelve hoy de un viaje al extranjero y debe tenerlo todo listo.
El tercero es Érase una vez la independencia, dirigido en Mali por Daouda Coulibaly y basado en un cuento tradicional que habla de las turbaciones de un hombre muy religioso que decide hacer una vida retirada junto a su mujer.
Muy interesantes han sido las dos producciones vistas en la sección Pantalla Abierta. Más allá del mar procede de Costa de Márfil. Está dirigida por Éliane de Latour y habla de los sueños truncados de jóvenes africanos que intentan o llegan a Europa en busca de una vida mejor.
Y Perdedores es un documental ya visto en España pero que se ha proyectado poco, pese al interés histórico y político del tema que aborda. Dirigida por el melillense Driss Deiback, en ella se habla de los marroquíes que participaron en la guerra civil española del lado franquista. ¿Como fueron reclutados? ¿Que pasó con ellos? Franco los puso en la primera fila de combate y miles de ellos murieron en la guerra, mientras que muchos más quedaron heridos y mutilados. Setenta y pico años después de aquella sangrienta guerra civil, un pequeño grupo de supervivientes nos cuenta cómo lo vivieron.
Históricas y con mensajes aún vigentes son las películas vistas en la sección dedicada a los 50 años de independencias mafricanas. Soleil Ô es una película mauritana de 1969. Cuenta la historia de un inmigrante negro que va a París, al país de sus antepasados los galos y halla una nueva forma de esclavitud: el inmigrante busca desesperadamente trabajo, un lugar donde vivir, pero solo encuentra indiferencia, rechazo, humillación? Y la senegalesa El giro, de 1968, habla de los efectos, a veces perversos, que en una familia provoca la llegada de dinero del pariente emigrado.
Crónica del Festival Martes 25.5.

Diecisiete películas han integrado hoy un menú muy rico y variado en estilos, argumentos, nacionalidades, ritmos y épocas. El Festival de Cine Africano de Tarifa ha presentado en sus salas de proyección todo lo necesario para brindar por el Día de África, que hoy se celebra en todo el mundo, con un cóctel de películas tan diverso, musical, entretenido y reflexivo como el propio continente.
De primer plato, cuatro películas a concurso: dos cortometrajes, un largo de ficción y un documental. La carta, o cartelera del día, la han completado otras trece interesantes películas fuera de competición.
El único largo que opta a premio ha sido Harragas, nombre que en Argelia se les da a los emigrantes clandestinos. Una historia de la que los tarifeños saben mucho pero que sus protagonistas africanos ven desde la otra orilla, en este caso la más importante. La película es del director Merzak Allouache. Empieza en un poblado de la costa donde diez clandestinos preparan su viaje en patera hacia España, Eldorado europeo a solo 200 kilómetros de distancia.
Más placentero es el viaje que hacen los protagonistas de Taxi comunitario, cortometraje a concurso de la directora Dyana Gaye. Es un musical muy divertido en el que los pasajeros de un taxi colectivo se cuentan sus vidas durante un viaje desde Dakar a otra gran ciudad senegalesa.
Una historia de música y músicos se cuenta en el único documental a concurso de hoy. El fez de plata, del sudafricano Lloyd Ross, nos habla del otro extremo del continente, Ciudad del Cabo, de la subcultura musulmana que vive en ella, de sus propios sueños y diversidad musical.
El otro corto a competición visto hoy venía de Camerún. Su director es Gilbert Babena. Las orejas cuenta la historia de un niño llamado Diosdado al que su madre, una prostituta, no quiere. Por eso decide buscar a su padre y se fija en los hombres que, cómo él, se rascan la oreja.
Otra tragedia personal que afecta a millones de mujeres en África es la que se cuenta en Flor del desierto, una película europea dirigida por Sherry Horman. Está basada en la autobiografía de Imán, la famosa modelo somalí, que sufrió la ablación y emigró a Londres en busca de una nueva vida. Pero la fama o la popularidad alcanzada como modelo no la libran de la condena a que fue sometida de niña para siempre.
Otro tipo de violencia es la que se retrata en La batalla de Argel, histórica película del italiano Gillo Pointecorvo, que narra como ninguna otra la lucha de los argelinos por su independencia de Francia. Premiada con el León de Oro en el Festival de Venecia de 1969, reconstruye la vida en Argel desde 1954 a 1960. Desde la construcción de la resistencia en la kasba hasta la lucha contra los paracaidistas franceses, o las torturas a que son sometidos los militantes del Frente de Liberación Nacional. Esta película fue símbolo de los movimientos de liberación en todo el Tercer Mundo, y nunca está de más volver a verla.
De 1974 es otra película en la que se analizan los vicios de los nuevos estados surgidos tras las independencias. Se trata de Xala, del senegalés Ousmane Sembène, que critica la actitud de los dirigentes africanos después de la independencia. Subraya su codicia y su incapacidad para romper con las influencias extranjeras.
En el ciclo dedicado a Idrisa Ouedraogo ha podido verse hoy Kini&Adams, una película que habla de la amistad y de lo difícil que es hacer realidad los sueños; y Los parias del cine, un cortometraje que realizó en 1997 en el marco del proyecto ?Medio siglo de Locarno, reflexiones acerca del futuro?, en el que participaron otros seis siete realizadores. ?El estado del cine en el mundo es una cuestión muy amplia. Prefiero hablar de mi cine, de los cines de África, de su relación con el mundo?, dice el realizador de Burkina Faso. Justo lo que hace este festival de Tarifa.
Crónica del Festival Lunes 24.5.

El público es protagonista en el festival de Tarifa. No se limita a ver. Su participación en los diálogos con los directores al acabar las películas es tan activo que a veces pone en aprietos a los responsables de salas. El tiempo se les echa encima, la gente quiere seguir hablando o preguntando, pero ya hay público que quiere entrar a ver la siguiente. Sucedió, por ejemplo, el domingo por la tarde con la película Atletu, en la que se narra la historia del atleta Abebe Bikila. Y volverá a suceder. Es lo normal cuando hay calidad y mensaje.
Ambas cosas tienen los dos largometrajes a concurso que se han proyectado hoy en La Ranita. Proceden de los dos extremos geográficos de África: Marruecos y Sudáfrica. Ambos, sin embargo, comparten una visión algo inquietante, con un punto de incorrección política la primera, y con unas dosis de riesgo en lo estético la segunda.
Nada más que la verdad, dirigida por John Kani, habla del contraste entre la vida que llevaron los negros que se quedaron en Sudáfrica y se arriesgaron en su lucha contra el apartheid, y la de los que se fueron al exilio y volvieron triunfalmente de él. Kani, que es autor también del monólogo teatral en que se basa la cinta, sufrió la represión en sus carnes y en la de su familia. La obra está dedicada a su hermano, que fue asesinado por la policía.
Fisuras es una película marroquí dirigida por Hicham Ayouch. Está ambientada en un Tánger de callejuelas en el que se mueve el trío protagonista de la película en un camino de autodestrucción sin retorno.
De destrucción física, no psicológica, habla el documental a concurso que se ha visto en la sala Guzmán el Bueno. Es una película argelina dirigida por Djamel Ouahab que se titula El destello de la vergüenza. Entre 1960 y 1966, al sur de Argelia, Francia realizó cuatro ensayos nucleares a cielo abierto y otros trece subterráneos. El primero se llamó tuvo una potencia cuatro veces superior a la bomba de Hiroshima. Por primera vez, supervivientes franceses y tuareg hablan de su lucha para que reconozcan sus enfermedades, y revelan en qué condiciones se hicieron estas pruebas. El ejército francés sigue sin reconocer su responsabilidad ante las poblaciones expuestas a las radiaciones.
Gente de la colina es el otro documental a concurso que se ha visto hoy. Es obra de Berni Goldblat, cineasta suizo que desde los años 90 hace películas sobre el África negra. En este documental se adentra en una colina de Burkina Faso en la que viven miles de personas que han llegado con la esperanza de encontrar oro y hacerse ricas. Buscadores de oro, dinamiteros, tenderos, prostitutas, curanderos? arriesgan su vida a diario, luchando contra sí mismos y los demás.
Hecho en Mauricio es el primer corto a concurso que se ha visto hoy. Dirigido por David Constantin trata de la perplejidad de los ancianos ante la velocidad del mundo globalizado. El segundo ha sido El túnel, otra película sudafricana, ésta de Jenna Bass.
En La diáspora cubana se ha visto hoy un gran clásico, que sigue fresco en su mensaje y en su estilo: La última cena, una de las películas cubanas más premiadas de la historia que retrata como ninguna otra la injusticia del sistema colonialista y esclavista.
También se ha visto hoy la primera película de la sección dedicada a Nollywood, la industria cinematográfica nigeriana. Se trata de La estatuilla, de Kunle Afolayan, director nacido en una familia de cineastas. Cuenta la historia de dos amigos, camellos de poca monta, que tras encontrarse una estatuilla se transforman en dos exitosos hombres de negocios y afrontan los problemas de todo el mundo bien.
Y en las jornadas Utopia y realidad ¿50 años de independencias? Se ha proyectada Festival Panafricano de Argel, un documental rodado por el estadounidense William Klein en 1969 en la primera edición del festival. Trasmite la euforia de aquella época y mezcla imágenes de los conciertos con entrevistas a escritores, intelectuales, e imágenes de archivo sobre el colonialismo o las luchas revolucionarias.
Se ha inaugurado el Festival de Cine Africano de Tarifa

Este año el mercado de abastos de Tarifa ha sido el escenario de la inauguración de la 7ª Edición del Festival de Cine Africano. El fuerte viento de Levante obligo a la organización a realizar un cambio de ultima hora, no permitiendo el disfrute del milenario ambiente del Castillo de Guzmán el Bueno.
La actriz marroquí Farah Hamed, la directora del Festival, Mane Cisneros y el Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Tarifa, Javier Mohedano con sus discursos han elogiado tanto el Festival como el Sueño Africano ante un aforo completo y un público curioso sobre lo que va a venir en estos próximos 7 días y noches de la 7ª Edición del Festival de Cine Africano.
La actuación del grupo Likute, compuesto por mujeres de Mozambique, llenaba el Mercado con espíritu y alegría y dejaba el sitio preparado para la primera proyección del Festival, Tilai, obra del director Idrissa Ouedraogo.
Siguiendo el estreno audiovisual, todo el ambiente del Festival se dirigía hacia el Bar Bamboo para el tradicional Cóctel de inauguración. Otra vez fueron los ritmos del Grupo Likute, triunfando con autenticidad ante el público local e internacional, quien daba la bienvenida a las famosas noches del Festival.
Fotos de la inauguración y de la Noche en Bamboo
El Cine
A la edición del festival de 2010 se presentan unos 120 títulos, que estarán incluidos en algunas de las siguientes secciones:
Secciones a concurso
El Sueño Africano (Largometrajes de ficción).
Han sido seleccionadas películas que aportan una mirada original e innovadora tanto en su forma como en sus contenidos y que a menudo han sido reconocidas en festivales internacionales. Son obras que provienen de Marruecos, Argelia, República Democrática del Congo, Etiopía, Mozambique, Kenia, Uganda, Egipto, Sudáfrica y Túnez.
Al otro lado del Estrecho (Documentales).
Se presentan documentales africanos de creación que destacan por su originalidad creativa.
África en Corto (Cortometrajes).
Reflejando una realidad del estado de la producción del continente africano de hoy, Sudáfrica será el país más representado este año en está sección, con obras de gran riqueza narrativa. También se podrán ver cortos de Túnez, Kenia, Etiopía, Congo, Senegal, Mozambique, Isla Mauricio y Marruecos.
Secciones fuera de concurso
Pantalla Abierta (Largometrajes, documentales y cortos documentales).
Esta sección cuenta con películas actuales y más antiguas, africanas y sobre África; Ecos del ayer, y reflejos del presente; también rendiremos homenaje a través de esta sección a Samba Felix Ndiaye, gran documentalista senegalés fallecido en noviembre pasado? Además dedicamos un espacio a Miradas Españolas sobre el continente vecino.
África en ritmo (Películas centradas en la música y la danza).
Como cada año, damos una atención especial a películas que revelan grandes talentos emblemáticos de un país, estilos musicales populares y tradicionales, o movimientos que más allá de ser nuevos géneros musicales son movimientos socio-culturales, como puede serlo el Kuduro, expresión de una nueva generación con afán de cambios sociales que rápidamente traspasó las fronteras de Angola y se convirtió en un fenómeno internacional.
Animáfrica (Mediometrajes y largometrajes de animación de producción africana). Este año presentaremos algunos cortos realizados en África y que ilustran diversas técnicas de animación, para el placer de los niños y de los adultos.
Retrospectivas
Planeta Nollywood (Largos y documentales producidos en Nigeria). La producción audiovisual de Nigeria es la segunda del mundo, por detrás de Bollywood y por delante de Hollywood. Estos últimos años, demuestra verdaderos esfuerzos por aumentar la calidad artística de sus películas, algunas de las cuales se alejan de los modos de producción habituales de Nollywood (presupuestos más importantes, tiempos de rodaje más largos) y cuyos directores aspiran a un reconocimiento internacional. El FCAT eligió dar visibilidad a esta renovación dentro del fenómeno Nollywood y crear un espacio para analizar el impacto de eéste sobre el provenir del cine africano en general.
Retrospectiva Idrissa Ouédraogo (Largos, documentales y cortos de este director de cine de Burkina Fasso).
Veinte años han pasado desde que el gran cineasta de Burkina Faso ganó el Premio del Jurado en Cannes para su película Tilaï, obra maestra muy representativa del cine africano francófono de los años 80. El FCAT 2010 aprovecha la ocasión para presentar la mayoría de sus obras.
Utopía y realidad: 50 años de Independencias Africanas (Largometrajes, documentales y cortos).
Simbólicamente se celebra este año el cincuenta aniversario de las Independencias de 17 países africanos, pretexto que el FCAT?10 utiliza para organizar una esta retrospectiva de una veintena de películas que cuestionan y nos ayudan a analizar este proceso político-social y cultural, el contexto y las condiciones en las cuáles se inició y lo que representó en el ámbito internacional. Son películas que ilustran el pensamiento de grandes figuras ideológicas y políticas de las Independencias como Aimé Césaire, Patrice Lumumba o Amilcar Cabral, o la esperanza de una dignidad reencontrada después de tantos años de colonialismo. Hablan de la fe y la utopía de construir nuevas naciones y también de las desilusiones de la realidad. Al igual que en las conferencias que acompañaran la retrospectiva, se hará hincapié en los casos de Congo, Argelia y Angola.
La diáspora africana en Cuba (Dos documentales y dos largometrajes). Después de dos años de silencio sobre la diáspora africana, el FCAT retoma el tema centrándose este año en Cuba. Esta retrospectiva está comisariada por el Festival Internacional de Cine de La Habana.






